A finales de mayo de 2026, las fuerzas democráticas venezolanas presentaron al mundo el «Manifiesto de Panamá», un documento trascendental que redefine la estrategia para la restitución de la libertad y la democracia en Venezuela. Bajo la conducción directa de la líder y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, junto a Edmundo González Urrutia, este texto no es solo una declaración de principios, sino una hoja de ruta de acción simultánea.
El manifiesto surge tras una reconfiguración estratégica de la oposición y designa formalmente a María Corina Machado como la conductora exclusiva para liderar el proceso de negociación hacia una transición democrática respaldada internacionalmente.
A continuación, compartimos el contenido esencial, los pilares estratégicos y las condiciones no negociables de este documento histórico.
Manifiesto de Panamá
Hoja de Ruta para la Transición, la Unidad Nacional y la Recuperación de la República
Principios Fundamentales
El Manifiesto ratifica que la soberanía popular, expresada de forma masiva por el pueblo venezolano, es el motor inalterable de la presión diplomática y civil actual. Las fuerzas democráticas asumen el compromiso inquebrantable de devolverle la libertad al país a través de un proceso incruento, pacífico e institucional, basado en los derechos naturales, la dignidad de la persona humana, el bien común y la refundación institucional.
Los dos ejes simultáneos de acción
El núcleo estratégico de este plan de acción avanza de forma paralela sobre dos pilares fundamentales:
Negociación política con el régimen
Disposición formal de avanzar en un proceso de negociación «serio, firme y responsable» con las autoridades del aparato oficialista (bajo el contexto de la gestión de Delcy Rodríguez), contando con la intermediación y el firme respaldo de los Estados Unidos y la comunidad internacional.
Construcción del Gran Acuerdo Nacional
Articulación y alineación definitiva de los esfuerzos entre las fuerzas políticas que resisten dentro del territorio nacional y la diáspora en el exterior, estructurando un tejido social amplio e inclusivo para la reconstrucción de la República.
Condiciones mínimas exigidas
Como puntos de honor no negociables para la viabilidad de cualquier ruta de conversación y el avance hacia elecciones presidenciales verdaderamente competitivas, transparentes, limpias y libres, se establecen:
Conducción del proceso y liderazgo unificado
Para blindar la cohesión interna del movimiento democrático, el documento es explícito en determinar:
- La designación formal de María Corina Machado como la conductora exclusiva de este proceso político, otorgándole la potestad plena para designar las comisiones y al equipo negociador oficial frente a las delegaciones internacionales.
- La sintonía total y el bloque unitario inquebrantable entre Machado y Edmundo González Urrutia, cuyo desprendimiento y entrega a la patria constituyen el pilar moral de esta nueva etapa.
Conclusión: el tiempo de los valientes
El Manifiesto de Panamá cierra con una poderosa apelación a la filosofía de la valentía, calificando este momento histórico como «el tiempo de los valientes». Es un mensaje de profunda esperanza enfocado en el reencuentro de las familias venezolanas en una patria libre y próspera, donde la propiedad individual sea un derecho fundamental y la educación el motor del progreso.
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